1. Educación: la base de todo
Cada integrante de la familia debe saber cómo protegerse, dónde ubicarse, qué peligros evitar y cómo comunicarse. La explicación debe adaptarse a la edad y a las capacidades de cada persona.
Practiquen Agáchate, Cúbrete y Sujétate cuando corresponda, manténganse lejos de ventanas y objetos que puedan caer, e identifiquen las llaves de gas, agua y electricidad.
- Bomberos: 116.
- Policía Nacional: 105.
- Ministerio de Salud: 113.
- Servicio de mensajes de voz de emergencia: 119.
2. Mochila de emergencia lista y accesible
La mochila debe responder a las necesidades reales de la familia y mantenerse en un lugar conocido y accesible. Revísala periódicamente y reemplaza productos vencidos.
- Agua y alimentos no perecibles.
- Linterna, radio, pilas, silbato y batería externa.
- Mascarillas, artículos de higiene y ropa de abrigo.
- Medicamentos personales, copias de documentos y dinero en efectivo.
3. Acondiciona tu hogar para reducir lesiones
Muchos daños durante un sismo son ocasionados por objetos que caen o bloquean las salidas. Fija muebles altos, repisas y televisores; coloca objetos pesados en estantes bajos y mantén libres las rutas de desplazamiento.
Identifica lugares de protección, instala iluminación de emergencia cuando sea necesario y coloca un croquis familiar sencillo con rutas y punto de reunión.
4. Define un punto de encuentro y un contacto externo
Elijan un punto de reunión al que puedan llegar por diferentes rutas. Practiquen cómo hacerlo desde distintos ambientes y acuerden quién ayudará a niños, adultos mayores, personas con discapacidad o mascotas.
También conviene definir un contacto fuera de la zona para centralizar información si las comunicaciones locales se saturan.
5. Si estás en casa durante el sismo
Mantén la calma y protégete de inmediato. No corras hacia escaleras o salidas sin evaluar el entorno. Aléjate de ventanas, espejos y objetos suspendidos; si cuentas con una mesa resistente, agáchate, cúbrete y sujétate.
No uses ascensores. La decisión de evacuar debe considerar la intensidad percibida, las condiciones físicas de las personas y los peligros del entorno.
6. Después del movimiento, no bajes la guardia
Revisa lesiones, fugas, incendios y daños visibles sin exponerte. Si identificas un peligro importante, evacúa hacia el punto acordado y solicita ayuda.
Prioriza mensajes de texto o los mecanismos oficiales de comunicación, mantente atento a réplicas y sigue información de fuentes confiables. En zonas costeras, conoce previamente las rutas de evacuación ante tsunami.
Prepararse con anticipación permite enfrentar una emergencia con mayor claridad y coordinación.

